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Las adicciones no tienen obligatoriamente que ver con el alcohol, el cigarrillo y las sustancias que alteran nuestro estado de conciencia, también podemos ser adictos a la comida, el sexo, el caos, las deudas, el juego, el trabajo, el control, relaciones imposibles o conflictivas, en fin, a cualquier situación, objeto o persona que nos permita no prestar atención a nosotros mismos.
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¿Por qué te has vendido: por dinero, sexo, poder o seguridad?
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¿Cómo has negociado con tus emociones y con tu alegría para conseguir lo que creías que necesitabas, lo que creías que debías tener?
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¿Has negociado con las grandes o pequeñas cosas de la vida ignorando cuan importantes son esas cosas para tu corazón y para tu alma?
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¿Qué echas de menos?
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¿A quien echas de menos?
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Si no tuvieses miedo en intentarlo, ¿qué es lo que desearías estar haciendo y con quién?
- Si no tuvieses miedo en intentarlo, ¿qué es lo que te gustaría cambiar?
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¿A quién o qué te has venido adaptando, cada vez mas, hasta el punto de sentir que ya no queda casi nada de ti libre de compromiso?
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Si vivieras sobre la base de la fé, en lugar del miedo, ¿Cómo cambiaria eso tu vida?
- ¿Compras cosas innecesarias con dinero aun cuando tienes otras deudas por pagar?
- ¿Apuetas con el dinero que era para pagar el alquiler?
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